
Mucho tendrá que estudiar el Córdoba en verano para un examen tan crucial como eterno. Las oficinas de El Arcángel, aún sin secretario técnico, echarán humo para cubrir la posición de delantero. Sólo John Ayina, cedido en el Écija, en Segunda B, tendrá contrato en vigor con el conjunto califal la próxima temporada. Si nada cambia, del mercado estival tendrán que llegar a la ciudad de la Mezquita, al menos, dos nueves.
Porque la principal opción que maneja el Córdoba es que Xisco Jiménez, que termina contrato el 30 de junio, prorrogue su compromiso con la entidad blanquiverde. La tarea no será fácil, ya que el ariete balear se ha revalorizado de una manera asombrosa desde su llegada. Ya es el pichichi del equipo, con siete dianas, por lo que no le faltarán propuestas. Casos como el suyo -delanteros con un buen promedio realizador a coste cero- no son, desde luego, lo habitual en estas fechas.
Los otros dos jugadores de área que componen la actual plantilla cordobesista son Rennella y Joselu, ambos cedidos. El primero ha sufrido preocupantes sequías a lo largo de la temporada, de ahí que su saldo de goles se antoje pobre a sólo tres partidos del final de Liga. De hecho, ha manifestado en repetidas ocasiones que no se considera un 9, sino un segunda punta, posición en la que asegura haber disfrutado en algunos encuentros como pareja de Xisco.
Sin embargo, los números del franco-italiano no invitan a que los dirigentes califales apuesten fuerte por retenerlo. Previsiblemente, regresará al Génova, su club de origen, que ha mantenido la categoría en la Serie A. El caso de Joselu es más complicado. El onubense llegó como referencia ofensiva al Córdoba el pasado verano. El Villarreal, que avanza para cumplir su objetivo de retornar a la élite, no contaba con él y confiaba en que el joven dispusiese de minutos para madurar en un club puntero de la Liga Adelante. Prácticamente invisible para Esnáider, su futuro quizás se imaginaría más cerca de la ribera del Guadalquivir si, finalmente, el técnico argentino sale del club a final de temporada.
Tarea del propio técnico y/o del futuro director deportivo será diseñar una vanguardia completamente nueva. Además, tendrán que contar con las más que posibles salidas de hombres como López Silva, que no ha llegado a un acuerdo para renovar, Fede Vico o Dubarbier, jugadores estos últimos por los que el Córdoba estaría abierto a escuchar ofertas. La directiva tendrá que cuadrar números para que al próximo proyecto no le falte uno que es básico: el nueve.