Robusté ya está libre y podría convertirse en el central que Rafa Berges reclama. El catalán estuvo a un paso de estampar su firma por el club blanquiverde hace dos semanas, pero la falta de un acuerdo económico para desvincularse del Xerez lo impidió. Ahora es diferente, el jugador ha llegado a un acuerdo satisfactorio para dejar el Xerez, por lo que está libre para firmar por el club que elija.
La duda que se presenta ahora es si no llega tarde, ya que el club, viendo que las negociaciones no avanzaban, y con dinero fresco tras la venta de Borja, empezó a mirar otros jugadores apetecibles, entre los que se encuentra Kiko Olivas, con el que podía existir también un principio de acuerdo, si bien el Córdoba se tendría que decantar por uno o por otro, ya que es complicado pensar que los actuales gestores firmaran a Berges dos centrales. A pesar de que ha quedado patente que los necesita, ya que no confía en Bernardo y considera temeroso otorgar relevancia a un hombre como Astrain, que permaneció inédito la pasada temporada. De modo que tal como se vio el miércoles ante el Sevilla, en cuanto falten los dos jugadores contrastados de esa demarcación, Gaspar y Tena, el técnico blanquiverde optará por retrasar a Alberto Aguilar.